Descubriendo cómo Dios transformó el caos en una creación hermosa y cómo tus pequeñas victorias de orden llenan tu vida de paz y alegría.
¡Empezar Aventura!
Al principio de la creación, la Tierra estaba desordenada, vacía y en total oscuridad. ¡Imagínate una habitación gigante llena de juguetes tirados por todos lados sin poder ver nada!
A Dios no le gusta el caos porque Él es perfecto y lleno de paz. El Espíritu de Dios se movía sobre la oscuridad, listo y preparándose para hacer algo maravilloso y lleno de color.
Lo primero que hizo Dios fue encender la luz. Con la luz, comenzó a organizar todo: separó el día de la noche y el agua de la tierra seca. ¡El orden empezó a ganar!
Cuando tu habitación está desordenada, no encuentras tus juguetes, te tropiezas y te sientes frustrado. En la vida pasa igual: el desorden en lo que hacemos trae vacío, confusión y nos hace sentir inseguros, como si estuviéramos en el borde de un abismo oscuro.
Pero Dios diseñó el sol, las estrellas y las flores con un orden perfecto. Si aprendemos a ser ordenados, ¡abrimos la puerta para que la luz y las bendiciones de Dios llenen nuestra vida!
"En el orden está la bendición. Los desórdenes en la vida provocan vaciedad, pero la luz de Dios se enciende para reordenar nuestro corazón."
Hacer tu cama cada mañana te toma solo 2 a 5 minutos, pero es tu primera gran victoria del día. Le enseña a tu cerebro a empezar el día ganando y ordenando.
El tiempo es valioso. No pases toda la noche con el celular o las pantallas. Hay tiempo para estudiar, tiempo para jugar con tus amigos y tiempo para descansar.
Saca de tu cabeza los pensamientos de derrota, enojo o celos. Llena tu mente con cosas buenas, tus metas y lo que Dios dice de ti en la Biblia.
Como enseña Jesús en Mateo 6:6: entra en tu cuarto, cierra la puerta y habla con tu Padre Celestial en lo secreto. ¡Cuéntale tus emociones y Él te dará paz completa!
No te levantes y dejes las sábanas tiradas. Al despertarte, estira tu cama. ¡Es un logro pequeño que te prepara para grandes victorias en la escuela y la vida!
Aprende a decirte que no a compras innecesarias o al exceso de videojuegos. El dominio propio es usar con sabiduría el dinero y el tiempo que Dios te da.
Cuando sientas miedo, enojo o tristeza, ve a tu cuarto en privado y habla con Jesús. Entrégale tu enojo para que Él limpie y ordene tus sentimientos.
Dibuja en una cartulina tu propio calendario de la semana. Coloca caritas felices o stickers de estrellas cada día que logres hacer tu cama, ayudar en casa, hacer la tarea y tener tu charla secreta con Jesús.
¡El Reloj corre!
Pongan su canción de alabanza más alegre e intenten ordenar toda su habitación o los juguetes de la sala antes de que la canción termine. ¡Conviértanse en superhéroes del orden contra el tiempo!
"Querido Dios, gracias porque eres un Dios de orden, luz y alegría. Hoy decido buscar mi primera victoria cada mañana haciendo mi cama con alegría. Ayúdame a ordenar mi tiempo, mis pensamientos y a confiar en ti cuando me sienta enojado o triste. Enciende tu luz en mi corazón para quitar toda confusión. ¡Amén!"